No sigas al rebaño, no hagas una movida financiera simplemente porque todos tus colegas los están haciendo, no te compres el celular más caro solamente porque todos tus amigos lo usan, pon a trabajar tu propio criterio e infórmate.

Haz tu tarea, prepara un presupuesto y apégate a él, por muy complicado que te suene, un presupuesto no es bioquímica molecular, son simplemente sumas y restas, este ejercicio de detallar lo que ganas y en qué lo gastas puede ayudarte a detectar esas goteras por donde se escapa tu dinero sin que lo notes.

Domina tus impulsos, regatear un dólar en el mercado para luego gastarte cincuenta en algo innecesario solo porque está en liquidación no es nada inteligente, tampoco lo es sacar dinero del cajero a cada rato.

Domina tus impulsos…pero no seas tacaño, ser moderado y disciplinado no es lo mismo que tener mentalidad de escases, no tengas miedo de usar tu dinero, el miedo no es buen consejero en temas financieros.

Oblígate a ahorrar, tal como si se tratara de una deuda más destina una porción de tus ingresos al ahorro, desarrolla el hábito, si terminaste de pagar una deuda no salgas inmediatamente a buscar otra, en vez de eso destina el mismo monto que pagabas para tu cuenta de ahorros.

Cuida tu salud, los gastos por enfermedades suelen ser elevados e imprevistos, contrata un seguro medico acorde a tus posibilidades, cuida tu alimentación, haz deporte.

Prepárate para lo imprevisto. Destina un porcentaje de tus ingresos hasta alcanzar por lo menos el valor equivalente a lo que gastas en tres meses (idealmente seis) en una cuenta de fácil acceso, si deseas llamémoslo fondo de emergencias, recuerda que nadie está exento de perder un trabajo o ser víctima de un robo.

Aprende a diferenciar entre ahorro, gasto e inversión, muchas personas creen que están invirtiendo cuando en realidad solo están gastando (el clásico ejemplo es la persona que compra un vehículo que no necesita y que usa más gasolina, con la falsa idea de que puede recuperar sus dinero solo con venderlo… si luego de la venta puede restar el dinero que gastó al comprarlo, la gasolina que usó, el costo de los documentos de transferencia, el mantenimiento que tuvo que hacerle, descontar el valor que pierde el vehículo por el simple paso del tiempo y aún así quedarse con unos dólares entonces fue una inversión, de lo contrario fue un simple gasto…otro ejemplo típico es lo que en Bolivia conocemos como pasanaku, en el que los participantes tienen la falsa sensación de ahorro cuando en realidad están perdiendo el dinero que el banco les pagaría por depositar su dinero).

Diversifica tus ingresos, ahorros, gastos e inversiones, busca formas de crear fuentes nuevas de ingreso, no tengas todo tu dinero en un solo banco, en un solo instrumento de inversión, en un solo proveedor.

La continuación del post es esta con otros 9 consejos de finanzas personales.

Popularity: 10% [?]