Aprendiendo a registrar dominios, hace tiempo ya, me encontré con la versión “.org” de un dominio que en Bolivia pertenece a una institución bastante conocida y respetada en el ámbito empresarial (esta institución usa la versión “.org.bo”), me llamó la atención que hubieran dejado el dominio libre, considerando que la gente de esta institución incluye profesionales que asesoran a sus asociados y otras empresas en asuntos de comercio electrónico e inclusive ofrece algunos servicios relacionados a este tema…en fin…decidí registrar el dominio, primero por curiosidad (me pareció interesante para experimentar el parking, por ejemplo con el tráfico de gente que recordase mejor la versión .org), segundo, por impulso, es frecuente al iniciarse con los dominios querer registrar todo lo que encuentras a tu paso, y tercero porque simplemente prefería que este dominio quede en manos de un boliviano (por algun motivo aún no identificado me incomoda más que un término relacionado a Bolivia me lo gane un extranjero desde otro país).

Para hacer la historia corta, un buen día me dirigía al trabajo cuando recibí la primera de varias llamadas de gente de dicha institución, la primera fue de un asistente, que me informó que querían el dominio, me ofreció comprarlo y me dió su dirección de correo. Hasta ahí todo bien, así que le respondí que podíamos hacer un intercambio, ellos ofrecían un curso que me interesaba así que le escribí respondiéndoles que les dejaba el dominio a cambio de un cupo en el curso.

Posteriormente me llamó gente de sistemas, no parecía una llamada fuera de lo común hasta que empezaron a usar un tono de interrogatorio que en verdad me molestó…que para qué había registrado su dominio…que cuánto me había costado…que no debía haberlo hecho…que si intentaba hacer phishing a su sitio… hasta me dijeron que me iban a tener en “vigilancia” (aún no sé a que se referían con esto), en fin me cambió el humor, despues de todo no había sido yo quien los llamó para venderles el dominio y no fui yo quien no hizo su tarea para registrar el dominio de mi institución.

Para rematar me llamó hasta el abogado, para decirme que ellos eran dueños de la marca y que estaba registrada inclusive en Estados Unidos, por lo que debía entregarles el dominio….luego de haber sido interrogado simplemente no me pareció, así que le dije que si el intercambio no les parecía justo me hicieran otra propuesta y ya (para ser sincero les hubiera dejado el dominio hasta en 30 dólares….el curso costaba 50).

El asunto es que para evitar malentendidos y como muestra de buena fe simplemente redirigí el dominio .org. para que lleve a los visitantes directo al sitio .org.bo hasta recibir la contraoferta, la cual nunca llegó.

Y bien, un año pasó, y el periodo de registro del dominio se venció (naturalmente no tuve interés en renovar el dichoso dominio), lo curioso es que si entran al sitio .org se toparán con una página de parking, es decir que ni siquiera se molestaron en registrar el dominio ahora que está libre (me pregunto si no lo tenían en “vigilancia”), tampoco han registrado las otras extensiones nacionales en el Nic.bo o las extensiones internacionales tal como se recomienda (¿que no trataban de proteger su marca?).

Este incidente me movió a investigar, como dije, recién empezaba a descubrir el mundo de los dominios, y si bien ahora entiendo que registrar ese dominio, aún cuando no hubo mala intención, fue un error de mi parte. Considero que el dinero que gasté con el registro fue equivalente a pagarme un curso mejor que el que ofrecían ellos (Aprendí sobre ciberocupación, wipos, protección de dominios y otras cosas). En fin, yo aprendí mi lección…al parecer ellos aún no.

PS: Me pregunto si al dueño de la versión “.com” también lo tienen en “vigilancia”.

Popularity: 2% [?]